La preparacion del viaje fué de lo más divertido. Cuando nos fuimos a montar en la moto, nos dimos cuenta que no éramos sólo dos los que íbamos a Guanacaste sino que mi mochila era el tercer pasajero. La amarramos como pudimos y así salimos el viernes a mediodia. Supuestamente nos íbamos a ir el viernes temprano para evitar en lo posible el sol. Finalmente salimos el jueves por la noche un rato con Felipe, un tico muy buena gente, y acabamos saliendo para Guanacaste el viernes a las 2 de la tarde... cuando más frio hace.. podeis imaginar, verdad?
El viaje por la carretera panamericana entre SJO y Liberia fue muy entretenido... nos perdimos un par de veces. En cualquier caso, perderte por Costa Rica bien merece la pena. El clima en este país puede cambiar de ciudad a ciudad e incluso dentro de una misma ciudad, por lo que los paisajes van cambiando tambien constantemente. SJO es bastante fresco porque está en una meseta, pero mientras vas hacia el norte se nota como el clima se va volviendo mas caluroso y seco.
Llegamos a Liberia cuando ya habia anochecido, por lo que decidimos quedarnos alli a dormir e ir para la playa al día siguiente. Liberia es una ciudad tranquila y a partir de las 22h. ya está casi todo cerrado. Estuvimos cenando en una marisquería con una botella de vino blanco en la que reímos mucho pensando en momentos de la vida que repetiríamos. Si hubiera un botón para hacer click y retrodecer al pasado... ¿qué épocas de nuestra vida nos gustaría volver a revivir tal cual pasaron? Desde luego en mi caso, las dos semanas que llevo en Costa Rica sería una de mis primeras opciones.
Al día siguiente, seguimos el viaje en dirección a la playa de Nosara, donde ibamos a visitar a una amiga de Galo que está viviendo allí. Entre Liberia y Nosara, paramos e
Al pasar de Nicoya nos dimos cuenta de que hasta Nosara quedaban 25 km. de carretera sin asfaltar. Una hora tardamos en hacer los 25 km tragando polvo y sol un buen rato y Galo aguantando mis malabarismos y preguntas continuas.. aunque finalmente logramos llegar a Nosara antes de que anocheciera.
Nos encontramos con la amiga de Galo en el Cafe de París. Katia y Galo habían sido compañeros de piso cuando estudiaban en la universidad. Cuando Katia acabó Medicina tuvo que venir a Nosara a hacer unas practicas y finalmente se quedó y montó su propio consultorio. Katia además vive en una casa increíble que ella administra para unos gringos ricos que sólo vienen a CR dos veces al año.. y a 300 metros de una playa preciosa sin apenas edificaciones. La ley en CR establece que los 200 metros desde la linea de costa (en marea alta) pertenece al Gobierno y no se puede edificar. Algunas costas ya se edificaron antes de que saliera esta ley (como en Quepos) pero aquí todavía se podía disfrutar de una playa sin ver edificios cerca.
Katia es encantadora y fué una anfitriona increíble. El domingo por la mañana fuimos a caminar por la playa a las 8 de la mañana y al volver desayunamos junto a la piscina. También fuimos a ver el lote (terreno) donde Katia esta construyendo su propia casa.
Después de eso yo me vine a Liberia, desde donde seguiré mi camino mañana hacia Nicaragua, y Galo se volvió a SJO en la moto. Ha sido una semana de las mejores que recuerdo en mucho mucho tiempo gracias a Galo. Un trocito mío se queda para siempre en Costa Rica.